dissabte, 5 de març de 2011

Emiratos Árabes (2)

Lo más de lo más

Butj Khalifa
El edificio más alto del mundo

Dubai, y el resto de los Emiratos, parecen compartir una obsesión, tener lo mejor de todo el mundo. El libro Guinness de los Récords lo confirma: el bolso más valiso, elaborado con más de 1000 diamantes o la superficie acrílica más grande, en el acuario del Dubai Mall, una de las pistas cubiertas de esquí más grande del mundo, la mayor alfombra, y pronto, la concentración más grande del mundo de instituciones culturales de primera línia... tela marinera!!!




Un buen ejemplo es Burj Califa, el edificio más alto de todo el planeta. Se eleva a una altura de casi 900 metros. A sus pies se encuentra Dubai Mall, un laberíntico centro comercial en el que uno podría perderse durante varios días comprando sin cesar todas las  marcas más caras y conocidas del universo consumista. Dispone de suficientes restaurantes como para desayunar, almorzar, merendar y cenar probando las cocinas más diversas.






Y si uno empieza a estar cansado de ir de compras, siempre puede ponerse a patinar en su pista de hielo, nadar con tiburones y rayas en su acuario, plantarse delante de su impresionante cascada, visitar su mini zoológico, o, lo mejor, sentarse a contemplar alguno de los impresionantes espectáculos de agua y sonido que se representan cada media hora en el inmenso lago que se haya en el centro de esta maravilla arquitectónica.



El atardecer es el momento escogido por los locales del lugar para acercarse a semejante templo de consumo y lujo. Uno se haya de golpe nadando en un mar de almas errantes. Esbeltas túnicas, blancas y negras, cruzan de un lado para otro. Se asientan en las terrazas para cenar y contemplar el espectáculo que se repite días tras día. Fuera descansan los vehículos que han servido para transportarlos hasta allí: Porches, Maseratis, Betleys, Lamborguinis, Rolls Roices, Ferraris, Mercedes y Audis… La colección más ostentosa que he visto jamás.

Los turistas como yo, que volvemos al hotel en transporte público, compartimos asiento con un público bien diferente: trabajadores de Filipinas, India, Indonesia, Pakistán, Irak, Irán… y, según dicen, hasta 197 nacionalidades distintas. Son la mayoría de la población del país, los que trabajan. Los “emiratis”, como les llaman aquí, no tienen necesidad. Cualquier empresa que desea instalarse en Dubai ha de contar con un socio del país, que lo único que hace es recibir un porcentaje de los beneficios. Y a vivir!











1 comentari:

  1. Ayyyyy Quino y quien te viera con esas pintas en medio de semejante mundo de ostentacion. Seguro que has de ser la sensacion con tu pinta tan disonante en medio de tanto blanco y negro...o quizas te han de tomar por otro "emiratis", no? jajajja.

    Cuentanos si puedes hablar con los locales como son, que dicen, en que piensan o como piensan, etc...

    Un besito desde la calurosa Hobart....si por fin!!!Urra!!!

    Sonia y cia

    ResponElimina