Rapa Nui
Te Pito o Te Henua
“El ombligo del mundo”
Dice la leyenda que hace 1.500 años, el Rey
Hotu Matua y su hermana Ava Rei Pua desembarcaron con todo su séquito en la
isla más remota del planeta, a la que llamaron Rapa Nui, “El ombligo del mundo”.
No se sabe exactamente de donde venían ni porqué se arriesgaron a llegar hasta
allí, pero poblaron aquel oasis y desarrollaron una cultura única cuyo misterio
todavía hoy perdura. Y así permanecieron aislados de mundo por más de 1.000
años, pensando quizá que eran los únicos habitantes del planeta.
El 5 de abril de 1722 unos marinos holandeses
desembarcaron en la isla, bautizándola como Isla de Pascua. Encontraron un
lugar sin árboles, habitado por un pueblo dividido en clanes guerreros. También
hallaron los misteriosos Moai, construidos a lo largo de los siglos y
destruidos posteriormente. Que había ocurrido durante todos aquellos años es un
enigma todavía por resolver…
S. XXI
Residencial Tua Pae
Los tiempos han cambiado mucho desde aquel
domingo de Pascua de 1722. La CONAF (Corporación Nacional Forestal) lleva 15
años repoblando la isla y uno se encuentra ya con densos bosques de agradables
sombras. Los Moais, que habían sido derribados después de los conflictos entre
los diferentes clanes por la escasez de madera y alimentos, han sido, en parte,
devueltos a sus Ahu (altares). Y los rapanui que sobrevivieron a la persecución
de los esclavistas europeos, vuelven a tener el control sobre su tierra (nadie
que no sea de su clan puede adquirir tierras en la isla), e incluso pueden
escolarizar a sus hijos en escuelas en donde se habla la lengua originaria.
Ahu Tonariki "El altar mayor de Rapa Nui"
Palmeras reforestadas y miembro de la Conaf
Vista calle principal de Hanga Roa
La mayoría de turistas no permanecen en la
isla más de 3 o 4 días, máximo una semana, quizá porque es bastante más cara
que el continente (la comida suele costar el doble o el triple). Precisamente
por ello, Lan (la compañía aérea chilena) permite llevar hasta 40 quilos, y no
pone ninguna objeción en subir a bordo comida y líquidos. Pero en plazo tan
corto uno no tiene tiempo más que de visitar los principales lugares
turísticos. Sólo una estancia más larga permite acercarse a la cultura propia
del lugar, y empezar a descubrir un mundo y una manera de vivir absolutamente
fascinantes.
Tahai
Pinturas rupestres en la cueva Ana Kai Tanata
Cráter del volcán Rano Kau
Aldea ceremonial de Orongo
Puna'a Pau, la cantera del Pukao
Ahu Akivi
Vistas desde el cerro Terevaka
el más alto de la isla (510 mt)
Vinapu
Akahana: tumba del Rey Hotu Matu'a
Volcán Rano Raraku, la cantera de los Moai
Te Pito Kura, el ombligo del mundo
Anakena, bahía de los Grandes Reyes
Isla Volcánica
La isla se originó a partir de la erupción de
distintos volcanes, la última de las cuales se estima que ocurrió hace unos
10.000 años atrás. La lava solidificada se encuentra por doquier. Formó la
agreste costa rocosa sobre la que chocan las violentas olas del Pacífico, y
quilómetros de cuevas subterráneas, muchas de las cuales fueron utilizadas por
los rapanui para ocultarse en periodos de guerra. En algunas se aprovecha el
microclima y la humedad que mantiene la lava
para plantar plataneras, taro, maica, matute y otras plantas
alimenticias.
Recomendaciones
Es muy aconsejable visitar el Museo Arqueológico P. Sebastian Englert. Es pequeñito, pero muy interesante y pedagógico. Una buena manera de adentrarse en la historia conocida de Rapa Nui i el pueblo que lo habitó. Y una posibilidad única de ver algunos de los objetos más preciados encontrados en las diferentes excavaciones arqueológicas, que todavía hoy siguen realizándose.
Tampoco
debe perderse alguno de los espectáculos de música tradicional que se dan en
diferentes locales de Hanga Roa. Los hay de música y danzas exclusivamente Rapanuis,
o los que lo combinan con danzas polinésicas. Algunos locales también ofrecen
cena tradicional.
Y si se
viaja solo, y no se está en forma para recorrer 40 quilómetros en bicicleta, es
una buena idea buscar otros compañeros de viaje con los que arrendar un coche y
poder recorrer cómodamente la isla, visitando todos los lugares de interés. Es
una buena manera de hacer amigos.